sábado, 25 de marzo de 2017

Otoño escondido en las calles del barrio


Otoño escondido en las calles del barrio. Óleo y acrílico. 65 x 50 cm. 2017.

Mi barrio tiene calles estrechas que van de este a oeste y están protegidas del norte. Era un barrio de casas pequeñas que han desaparecido casi todas casi todas sustituidas por edificios de pisos. Cuando las hicieron, creo que por 1920 o así, pusieron moreras para que al crecer dieran sombra.

Las moreras, Morus alba, son árboles medianos que dan muy buena sombra y que producen hojas grandes y algo peludas, de formas muy variadas dentro de un mismo árbol y que sirven para dar de comer a los gusanos de seda. El mayor defecto del árbol viene del fruto, bastante insípido, pues en primavera las moras caen al suelo y la gente que pasa y los coches las aplastan formándose una costra sucia y pegotosa que, como llueve poco, dura todo el verano.

Las hojas de la morera tienen un peciolo fuerte que las agarra con fuerza a la rama. En estas calles, protegidas del norte, las hojas de las moreras aguantan todo el otoño verdes y tersas, lustrosas y sin amarillear. Es ya bien entrado el invierno, cuando no queda otoño en ningún árbol, que las hojas de las moreras mueren resistiéndose como pueden a las rachas de viento. En los días de lluvia al ser tan grandes y pilosas acumulan muchas gotas de agua y es tan grande el peso que cualquier brisa acaba con muchas de ellas de golpe.

Las calles del barrio son muy tranquilas y las hojas de la morera grandes y gordas por lo que andando por la calle se escucha perfectamente el ruido que hacen al caer. Pero a pesar que ya es  invierno muy bien entrado, muchas de estas hojas volanderas siguen aterciopeladas y verdes. Los pocos días de temporal, de mucha lluvia y mucho viento, la calzada se cubre de hojas hasta casi la altura del bordillo de las aceras. En lo más profundo del invierno quedan restos de otoño escondidos en las calles de mi barrio.

Calle Martín Bohorquez esquina Mulhacén


A la derecha un olmo pumilla ya sin hojas casi y a la izquierda morera sin enterarse del otoño



Contraluz


Esquina de la calle Mulhacén


Hojas caidas